Esta es la programación de la 5ta Semana de Boedo, organizada por la Red de Cultura del barrio. Los ejes temáticos de 2008 son los 25 años del regreso a la democracia y el centenario del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.
SABADO 19 DE JULIO
11hs Radio Abierta de la "Asamblea de Boedo"y Teatro Callejeroen Boedo y San Ignacio
11hs Mesa de Publicaciones de BairesPopularen Boedo y San Ignacio
20hs Teatro - “No puedo imaginar el mañana” de T. WilliamsCom. Asoc. Bco Credicoop - Av. La Plata 1435
22hs Pena de Tango en Bien Bohemio con Tony GalloSánchez de Loria 745
DOMINGO 20 DE JULIO
10 / 18hs Festival de Inauguración Semana de Boedo / Feria ArtesanalBoedo entre EEUU y Carlos CalvoOrg: Red Cultura BoedoParticipanMurga La que se viene / Buenos Ayres Danza / Maderas del Río de la Plata (aconfirmar) José Curbelo y Marta Suin / Grupo de Teatro Boedo Antiguo / Hot Club deBoedo / Gabriel Bloise / Walter Hidalgo Trío / Orquesta Típica La VidúActuación de Payasiteres (durante los intervalos)
19hs Musica - Ciclo de BluesLEO CARUSO y CLUB MONDRIAN / Duo Candy BluesCC. Julián Centeya - San Juan 3255
LUNES 21 DE JULIO:
18:30 Conferencia de Norberto Galasso “Homero Manzi, un hombre de San Juan y Boedo”en Bar Esq. Homero Manzi. San Juan y BoedoOrg.: CC Scalabrini Ortiz/E.S.Comunarte / CC S. Discépolo
19 hs Clase abierta de TangoC. C. El Surco. Boedo 830
19:30 hs Taller de aprox. a la pintura textil.Org: Estrella Azulgrana y C. C. El Surco - Boedo 830
MARTES 22 DE JULIO
18:30 Dramatización históricaen el Museo Monte de Piedad Banco Ciudad – Boedo 870
19hs El Cooperativismo y la Participación a 25 años de democraciaDisertante: Gustavo Nagel (Dirigente Cooperativo - Secretario PSOL)Teatro Pan y Arte - Boedo 878
19 hs Baires Popular presenta la muestra de Juan Manuel SánchezCafe Margot - Boedo y San Ignacio
19hs “El Sueño del pibe en el siglo XXI”Asoc. Sisifo / Subcom. Hincha San LorenzoInclán esq. Muñiz
MIÉRCOLES 23 DE JULIO
18 hs Inauguración Biblioteca Athos MarianiClub Nueva Generación (Q. Bocayuva, bajo autopista)
19 hs Cine:“Pobre mi madre querida” (Homero Manzi & Ralph Pappier, 1948)CC. Julián Centeya - San Juan 3255
19hs A 25 años de Democracia:”Qué tenemos, que nos falta”Panel con Marta Maffei y Helena Herbstein.At. Haroldo ContiParroquia Santa Cruz. Estados Unidos 3150
20hs Clase Abierta de Capoeira.C. C. El Surco. Boedo 830.
20 hs El Tranvía y la Plaza de Boedo.Muestra y debate a cargo de Aquilino González Podestá(Asoc. Amigos del Tranvía)Org.: Comisión Todos por la Plaza.Club GON - Pavón 3918
JUEVES 24 DE JULIO
18 hs Democracia, participación y organizaciones socialesPanel: Héctor Polino, Daniel Magliocco y Daniel SicilianoClub GON - Pavón 3916
19 hs Baires Popular. Reapertura Biblioteca Miguel A. Caiafa.Trast. del Café Margot - Boedo y San Ignacio
19 hs Cine: El último payador (H. Manzi y Ralph Pappier, 1950)CC J. Centeya - San Juan 3255
19 hs Recorrido por la MemoriaParrouia Santa CruzEstados Unidos 3150
19 hs Taller de aprox. a la pintura textil.Estrella Azulgrana y C. C. El Surco - Boedo 830
20 hs Conferencia sobre “Medios y Democracia”C. C. El Surco. Boedo 830
20:30 hs Des-Concierto para títeres y marionetas /Comp. PayasíteresOrg.: Club Estrella de Boedo. Constitución 4151
VIERNES 25
18.30hsProyección sobre los 100 años de San Lorenzo.Por Mario Bellocchio en la Casa Balear. Colombres 841
19hs ELSA & FRED (Con China Zorrilla)en la Casa Balear. Colombres 841
19 hs Tango - Antonella y JonathanExposición de pinturas Alejandro TorradoFolclore - Guillermo SosaCasa Social El Sol de Boedo 33 Orientales (bajo autopista)
20 hs Tango Lidia Borda / Dúo Ranas / Zona TauraOrg: UOT - Unión de Músicos de Orquestas TípicasCC. J. Centeya - Av. San Juan 3255
SÁBADO 26
11 hs Baires PopularMesa de publicaciones en la vereda del MargotBoedo y San Ignacio
17 hs Baires PopularEdición especial de Buenos Aires esquina Boedo Recital de Erardo del Prado y acompañamiento musicalEn la Esquina O. Pugliese - Boedo y Carlos Calvo
20 hs Teatro - “No puedo imaginar el mañana” de T. WilliamsCom. Asoc. Bco Credicoop - Av. La Plata 1435
20 hs Rock en el Julián CenteyaAv. San Juan 3255Manzana Podrida / Fluido Manchester / Esc Walter Malossetti
22 hs Peña de Tango en “Bien Bohemio” con Tony GalloS. de Loria 745
martes, 15 de julio de 2008
miércoles, 2 de abril de 2008
Retratos de una pasión centenaria pintada de azulgrana
Estos videos intentan mostrar parte del festejo centenario de San Lorenzo de Almagro, que se desarrolló la noche del 31 de marzo, en el lugar en el que, antiguamente, se encontraba el Viejo Gasómetro. La oscuridad no permite visualizar muy bien la escena, pero los cantos de la hinchada reflejan perfectamente el ambiente de alegría que se vivió en la calle.
martes, 4 de diciembre de 2007
Chaba - Folklore fusión en el bar Pan y Arte (Noviembre 2007)

¿Hace cuánto empezaron a tocar juntos?
Florencia: Hace un año, recién cumplido la semana pasada.
¿Por qué eligen el folklore?
F: En realidad, una de las que empezó con la idea fue Mariela. Primero, había hablado conmigo, porque yo cantaba, y quiso armar un proyecto de folklore fusión. Los demás se fueron sumando; Nico toca folklore hace un montón.
Mariela: Todos tenemos la raíz del folklore.
¿Y vos por qué te habías enganchado?
M: Necesitaba encontrar un estilo. Tocaba música clásica y necesitaba encontrar mi lugar y me redescubrí en esto, en lo que había escuchado de chica. Me encontré con gente que me acompañó, los chicos, Nicolás toca folklore de toda la vida y nosotros nos fuimos sumando a eso.
¿En qué se diferencian ustedes de un grupo de folklore tradicional?
F: Los arreglos armónicos, de piano, de voces, son muy poco usuales en el folklore tradicional.
¿Los instrumentos son los mismos?
F: Sí, creo que estamos bien: percusión, piano, flauta traversa en un tema que escuchaste hoy, que también es un instrumento tradicional. Pero los arreglos no son muy típicos.
M: Sin perder la forma del folklore buscamos darle otro color, acercarlo más a lo actual, a lo que se escucha, a lo urbano, por decirlo de alguna manera, por darle un título.
F: Hay mucho contrapunto de muchas cosas: de voces, por ejemplo. Marca mucho. También arreglos de bajo y de piano.
¿Tratan de diferenciarse con el tema de la vestimenta?
F: Eso me parece que es más natural de cada uno. Yo me visto así. Yo vengo de otra gama. Soy más rockera, digamos. Más rockera y más tanguera, pero me sumé a esto y me gusta también.
¿Cómo es esto de mezclar el folklore con el tango y el rock?
M: ¿Por qué no el tango? ¿Quién dijo que el tango no es folklore? Esa es mi pregunta.
Lo que pasa es que es algo más ciudadano, un folklore ciudadano; y el otro también, es ciudadano y del interior. Pero, en realidad, estamos hablando de música argentina. En el exterior, en Europa, a nivel internacional, son valoradas las dos cosas de la misma manera.
¿Hay una movida del folklore acá en Buenos Aires?
M: Hay una movida. De a poquito van apareciendo bandas nuevas, peñas que apuntan a esto, a buscar otro color en el folklore. Muy de a poco y muy a pulmón, porque con los grandes tradicionalistas del folklore cuesta.
¿Hace cuánto que empezó esta movida?
F: Fuerte, hace dos años. Ahora empiezan a aparecer bandas que llegan a otro volumen de gente: Raly Barrionuevo, Abel Pintos, Liliana Herrero, que es gente que venía tocando hace muchísimos años, pero más en el under, y que ahora empiezan a surgir, pero porque hay un cambio cultural en un montón de aspectos.
¿En qué sentido lo decís?
M: Por un avance cultural, porque se empezó a consumir de vuelta lo nacional...
Además, generalmente en el país la movida cultural puede ser importante, pero el reconocimiento en muchas cosas es tardío. Si vos te ponés a analizar folklore fusión, es así: Liliana Herrero hace años que canta, toca y todo lo demás; en el under era conocida, y ahora resurge. Y lo mismo con el tango: hace diez años recién dijeron “Uy, Piazzolla”, y ahora todo el mundo hace fusión. Entonces, es una cuestión de gente y de todo lo que va con el tema de la tradición y la fusión. Generalmente, la gente tradicionalista curte como esa onda de “no me toques la tradición”.
Nicolás: Es lo que nos pasó con Cosquín... nosotros igual hacía poco que estábamos y fuimos a probar suerte. Tocamos y sus palabras fueron: “está bueno, pero es raro”.
M: Hermoso, les encantó.
F: Hablamos del tradicionalismo, ahí está, exacto, era gente muuy tradicional, demasiado.
M: En realidad nos dio como un empuje más para seguir con esto.
N: a nosotros nos sirvió mucho.
Mariela: Fue como decir “guau, qué loco esto”, que estos tipo digan está bueno, pero es raro.
¿Todos los espectáculos de Cosquín son así?
F: Todo depende de la sede de los pre en la que te presentes. En Capital tienen esta idea de lo tradicional, no buscan bandas nuevas, no es esa la intención. Pero sabemos de otras sedes que son más abiertas y tienen otras propuestas, y que son las que, al fin y al cabo, en el Cosquín, en el escenario mayor, presentan a sus artistas, porque es así, si uno mira Cosquín, no tiene nada que ver con lo que nos pasó a nosotros.
¿Es difícil hacer folklore en la Capital? Me da la sensación de que siendo del interior es más fácil.
F: Es difícil llegarle a la gente, porque la tiene la idea de que el folklore es ponerse un poncho y salir a tocar. Es muy difícil llegar a pibes chicos, a gente joven, y encima, si tocás para gente mayor te miran con una cara como diciendo “¡horrible!”
¿Alguno es del interior?
M: No, pero tenemos familia.
F: Yo no tengo a nadie. Soy 100 por ciento porteña y estoy orgullosa por eso.
N: Es complicado. Eso también juega un poco, no ser del interior.
M: en el Cosquín había mucha gente que era de Santiago del Estero, Córdoba... y se les prestaba más atención. Hay mucho prejuicio.
F: El tema de la visualización en el folklore... supuestamente tenés que tener alguien que haya vivido o visto. Yo no estoy en contra de eso, me parece que está muy bien, que hay que conocer...
M: sí, pero también, creo que nosotros lo vemos a nuestra manera. La música es un medio de expresión, una manera de comunicar algo. Si yo veo una sierra no la voy a mirar de la misma manera que la ve un jujeño; la veo a mi forma. Y es lo mismo con la música: para mi una Zamba tiene sentido de una forma o de otra, distinta.
Y es tan válido como lo otro...
Sí, claro. Y amo escuchar una zamba bien tradicional y un piano como el de Ariel Ramírez, que es súper tradicional, y sin embargo también puedo escuchar otras cosas.
¿Por qué el nombre del grupo?
M: con Flor estábamos estudiando en el Conservatorio Bach a morir. Es un juego de palabras: Chaba es Bach al revés, agregándole una a. Es muy sencillo, pero todo salió por el tema de que se juega mucho con el contrapunto de voces.
F: Queda lindo porque además suena a folklore.
¿Cuáles son los próximos pasos?
F: Tocamos en El Surco y ahora nos ofrecieron una fecha para tocar en diciembre. Supongo que tendremos otra fecha en el centro, en Bartolomé Mitre y Callao. Y si todo nos sale bien, robarle la casa rodante a mi papá e irnos a tocar afuera, así se va enterando. Esos son los proyectos, y seguir estudiando, creciendo y haciendo música.
Florencia: Hace un año, recién cumplido la semana pasada.
¿Por qué eligen el folklore?
F: En realidad, una de las que empezó con la idea fue Mariela. Primero, había hablado conmigo, porque yo cantaba, y quiso armar un proyecto de folklore fusión. Los demás se fueron sumando; Nico toca folklore hace un montón.
Mariela: Todos tenemos la raíz del folklore.
¿Y vos por qué te habías enganchado?
M: Necesitaba encontrar un estilo. Tocaba música clásica y necesitaba encontrar mi lugar y me redescubrí en esto, en lo que había escuchado de chica. Me encontré con gente que me acompañó, los chicos, Nicolás toca folklore de toda la vida y nosotros nos fuimos sumando a eso.
¿En qué se diferencian ustedes de un grupo de folklore tradicional?
F: Los arreglos armónicos, de piano, de voces, son muy poco usuales en el folklore tradicional.
¿Los instrumentos son los mismos?
F: Sí, creo que estamos bien: percusión, piano, flauta traversa en un tema que escuchaste hoy, que también es un instrumento tradicional. Pero los arreglos no son muy típicos.
M: Sin perder la forma del folklore buscamos darle otro color, acercarlo más a lo actual, a lo que se escucha, a lo urbano, por decirlo de alguna manera, por darle un título.
F: Hay mucho contrapunto de muchas cosas: de voces, por ejemplo. Marca mucho. También arreglos de bajo y de piano.
¿Tratan de diferenciarse con el tema de la vestimenta?
F: Eso me parece que es más natural de cada uno. Yo me visto así. Yo vengo de otra gama. Soy más rockera, digamos. Más rockera y más tanguera, pero me sumé a esto y me gusta también.
¿Cómo es esto de mezclar el folklore con el tango y el rock?
M: ¿Por qué no el tango? ¿Quién dijo que el tango no es folklore? Esa es mi pregunta.
Lo que pasa es que es algo más ciudadano, un folklore ciudadano; y el otro también, es ciudadano y del interior. Pero, en realidad, estamos hablando de música argentina. En el exterior, en Europa, a nivel internacional, son valoradas las dos cosas de la misma manera.
¿Hay una movida del folklore acá en Buenos Aires?
M: Hay una movida. De a poquito van apareciendo bandas nuevas, peñas que apuntan a esto, a buscar otro color en el folklore. Muy de a poco y muy a pulmón, porque con los grandes tradicionalistas del folklore cuesta.
¿Hace cuánto que empezó esta movida?
F: Fuerte, hace dos años. Ahora empiezan a aparecer bandas que llegan a otro volumen de gente: Raly Barrionuevo, Abel Pintos, Liliana Herrero, que es gente que venía tocando hace muchísimos años, pero más en el under, y que ahora empiezan a surgir, pero porque hay un cambio cultural en un montón de aspectos.
¿En qué sentido lo decís?
M: Por un avance cultural, porque se empezó a consumir de vuelta lo nacional...
Además, generalmente en el país la movida cultural puede ser importante, pero el reconocimiento en muchas cosas es tardío. Si vos te ponés a analizar folklore fusión, es así: Liliana Herrero hace años que canta, toca y todo lo demás; en el under era conocida, y ahora resurge. Y lo mismo con el tango: hace diez años recién dijeron “Uy, Piazzolla”, y ahora todo el mundo hace fusión. Entonces, es una cuestión de gente y de todo lo que va con el tema de la tradición y la fusión. Generalmente, la gente tradicionalista curte como esa onda de “no me toques la tradición”.
Nicolás: Es lo que nos pasó con Cosquín... nosotros igual hacía poco que estábamos y fuimos a probar suerte. Tocamos y sus palabras fueron: “está bueno, pero es raro”.
M: Hermoso, les encantó.
F: Hablamos del tradicionalismo, ahí está, exacto, era gente muuy tradicional, demasiado.
M: En realidad nos dio como un empuje más para seguir con esto.
N: a nosotros nos sirvió mucho.
Mariela: Fue como decir “guau, qué loco esto”, que estos tipo digan está bueno, pero es raro.
¿Todos los espectáculos de Cosquín son así?
F: Todo depende de la sede de los pre en la que te presentes. En Capital tienen esta idea de lo tradicional, no buscan bandas nuevas, no es esa la intención. Pero sabemos de otras sedes que son más abiertas y tienen otras propuestas, y que son las que, al fin y al cabo, en el Cosquín, en el escenario mayor, presentan a sus artistas, porque es así, si uno mira Cosquín, no tiene nada que ver con lo que nos pasó a nosotros.
¿Es difícil hacer folklore en la Capital? Me da la sensación de que siendo del interior es más fácil.
F: Es difícil llegarle a la gente, porque la tiene la idea de que el folklore es ponerse un poncho y salir a tocar. Es muy difícil llegar a pibes chicos, a gente joven, y encima, si tocás para gente mayor te miran con una cara como diciendo “¡horrible!”
¿Alguno es del interior?
M: No, pero tenemos familia.
F: Yo no tengo a nadie. Soy 100 por ciento porteña y estoy orgullosa por eso.
N: Es complicado. Eso también juega un poco, no ser del interior.
M: en el Cosquín había mucha gente que era de Santiago del Estero, Córdoba... y se les prestaba más atención. Hay mucho prejuicio.
F: El tema de la visualización en el folklore... supuestamente tenés que tener alguien que haya vivido o visto. Yo no estoy en contra de eso, me parece que está muy bien, que hay que conocer...
M: sí, pero también, creo que nosotros lo vemos a nuestra manera. La música es un medio de expresión, una manera de comunicar algo. Si yo veo una sierra no la voy a mirar de la misma manera que la ve un jujeño; la veo a mi forma. Y es lo mismo con la música: para mi una Zamba tiene sentido de una forma o de otra, distinta.
Y es tan válido como lo otro...
Sí, claro. Y amo escuchar una zamba bien tradicional y un piano como el de Ariel Ramírez, que es súper tradicional, y sin embargo también puedo escuchar otras cosas.
¿Por qué el nombre del grupo?
M: con Flor estábamos estudiando en el Conservatorio Bach a morir. Es un juego de palabras: Chaba es Bach al revés, agregándole una a. Es muy sencillo, pero todo salió por el tema de que se juega mucho con el contrapunto de voces.
F: Queda lindo porque además suena a folklore.
¿Cuáles son los próximos pasos?
F: Tocamos en El Surco y ahora nos ofrecieron una fecha para tocar en diciembre. Supongo que tendremos otra fecha en el centro, en Bartolomé Mitre y Callao. Y si todo nos sale bien, robarle la casa rodante a mi papá e irnos a tocar afuera, así se va enterando. Esos son los proyectos, y seguir estudiando, creciendo y haciendo música.
lunes, 3 de diciembre de 2007
Notas: La Manzana en el Gusano - Poesía en El Surco (Octubre 2007))

La Manzana en el Gusano es un grupo de personas avocadas a la producción y lectura de poesía, que organiza encuentros entre escritores, para que puedan compartir su obra con el público. El viernes 14 de septiembre se llevó a cabo uno de estos eventos en el Centro Cultural El Surco, y pudimos conversar con algunos de sus protagonistas:
¿Cómo surgió la idea?
Nurit: Empezó en un taller de escritura poética, que hicimos durante el verano del año anterior, en el Centro Cultural Rojas, con Walter Cassara y Osvaldo Bozzi. Algunos seguimos en contacto y decidimos reunirnos, en principio para hacer un taller para leer nuestros poemas y corregirnos mutuamente, cada 15 días, y después de un año, casi, nos surgió la idea de armar un ciclo de lecturas, porque a nosotros nos gustaba ir a lecturas, pero veíamos que no nos sentíamos bien con las poéticas que se trabajaban en algunos lugares. Íbamos a bares y no conocíamos la movida cultural que había, entonces buscábamos lugares más rezagados, y no teníamos idea. Terminábamos escuchando poesía romántica clásica, con rima...
Lisa: Y nunca sabíamos adónde ir.
Nurit: Como “eres hermosa, eres bella”... Como no sabíamos adónde ir, pensamos en armar un ciclo de lectura en el que nosotros eligiéramos a los poetas, donde mezcláramos estéticas, generaciones, pero también leamos nosotros. Porque también empezó porque queríamos tener un lugar para leer y no lo teníamos, para compartir lo que nosotros escribíamos, y ahí, con algunos contactos que teníamos de algunos conocidos, fuimos llamando a la gente, contándole cómo era el proyecto. Fueron diciendo que sí y empezamos a ver cómo armábamos las mesas.
¿Cómo llegaron a El Surco?
Lisa: Porque yo vivo a cuatro cuadras, estábamos buscando lugar y... vi luz, entré y pregunté.
¿Ustedes escriben? ¿Vos tenés un libro, no?
Nurit: Sí, yo tengo un libro, y Germán tiene uno próximo a editarse. Lisa todavía no quiere publicar, y el otro chico quiere, pero todavía no empezó a hacer la movida de buscar una editorial.
¿Cuándo empezaron con los ciclos?
Empezamos en mayo. En diciembre surgió la idea, y en febrero y marzo fue intensivo, nos reuníamos muchísimo para leer todos los poetas y ver cómo los mezclábamos, o no, y para la difusión, el lugar, el nombre del grupo. También largamos con un poema de difusión, y crearlo entre cuatro fue difícil.
¿Por qué La Manzana en el Gusano?
Fue de casualidad, fue una lluvia de ideas, porque no sabíamos qué nombre poner. En realidad entramos a jugar al dadaísmo, como diciendo, bueno, tiremos ideas, digamos “noche”, “día”, y empezamos a jugar así. El dadaísmo es como “manzana” “manzana” “manzana” “gusano”, y dijimos “¡la manzana y el gusano!” y uno dijo “¿por qué no “la manzana en el gusano”?”, como para jugar, esa cosa de la poesía de dar vuelta un poco la oración; y además el logo se parece al dibujo de El Principito. Queríamos que se pareciera.
¿Qué leen? ¿Qué poetas les gustan?
Nurit: César Vallejo. El primero que me gustó cuando era más chica fue Oliverio Girondo. Hoy por hoy, estoy leyendo mucho a Pizarnik, Olga Orozco. Actuales, por ejemplo, Osvaldo Bozzi, Walter Cassara, Diana Bellessi, Carlos Battilana. Internacionales, Marossa di Georgio, Ana Cristina César, Amelia Roseli, Cesare Pavese.
¿Cómo se organizan? Contactan con los poetas?
Nurit: En principio, tenemos contactados a todos los poetas. O sea, todas las personas que leen, ya lo saben. Entre nosotros decidimos quiénes leen cada vez y los llamamos con un mes de anticipación, o dos meses.
¿La gente de la poesía está enterada de esto?
Al principio nos costó la difusión. Nosotros solemos ir a lecturas, y ahí dejamos señaladores del ciclo y papelitos, panfletitos, para que nos conozcan. Y hay gente que nos ha respondido, gente que le llegó nuestro mail y vino a conocernos.
Germán: sí, hay gente que ha pedido leer.
¿Ustedes vienen a leer a Boedo, pero conocen el barrio?
Lisa: La única que lo conozco soy yo porque vivo acá.
Nurit: Nosotros lo conocemos, pero como uno más.
¿Ven alguna movida cultural, algo que esté empezando a surgir?
Lisa: Yo sí. He visto que en los últimos años se hace teatro: está Timbre 4, que lo conoce todo Buenos Aires, pero también está Boedo XXI. Hay muchos lugares, y hay bares muy tradicionales que han hecho un giro en los últimos años, como Margot; ahora también está Pan y Arte. Yo sí veo movida.
Nurit: Después de acá siempre vamos a comer a Pan y Arte o a Margot.
¿Cómo surgió la idea?
Nurit: Empezó en un taller de escritura poética, que hicimos durante el verano del año anterior, en el Centro Cultural Rojas, con Walter Cassara y Osvaldo Bozzi. Algunos seguimos en contacto y decidimos reunirnos, en principio para hacer un taller para leer nuestros poemas y corregirnos mutuamente, cada 15 días, y después de un año, casi, nos surgió la idea de armar un ciclo de lecturas, porque a nosotros nos gustaba ir a lecturas, pero veíamos que no nos sentíamos bien con las poéticas que se trabajaban en algunos lugares. Íbamos a bares y no conocíamos la movida cultural que había, entonces buscábamos lugares más rezagados, y no teníamos idea. Terminábamos escuchando poesía romántica clásica, con rima...
Lisa: Y nunca sabíamos adónde ir.
Nurit: Como “eres hermosa, eres bella”... Como no sabíamos adónde ir, pensamos en armar un ciclo de lectura en el que nosotros eligiéramos a los poetas, donde mezcláramos estéticas, generaciones, pero también leamos nosotros. Porque también empezó porque queríamos tener un lugar para leer y no lo teníamos, para compartir lo que nosotros escribíamos, y ahí, con algunos contactos que teníamos de algunos conocidos, fuimos llamando a la gente, contándole cómo era el proyecto. Fueron diciendo que sí y empezamos a ver cómo armábamos las mesas.
¿Cómo llegaron a El Surco?
Lisa: Porque yo vivo a cuatro cuadras, estábamos buscando lugar y... vi luz, entré y pregunté.
¿Ustedes escriben? ¿Vos tenés un libro, no?
Nurit: Sí, yo tengo un libro, y Germán tiene uno próximo a editarse. Lisa todavía no quiere publicar, y el otro chico quiere, pero todavía no empezó a hacer la movida de buscar una editorial.
¿Cuándo empezaron con los ciclos?
Empezamos en mayo. En diciembre surgió la idea, y en febrero y marzo fue intensivo, nos reuníamos muchísimo para leer todos los poetas y ver cómo los mezclábamos, o no, y para la difusión, el lugar, el nombre del grupo. También largamos con un poema de difusión, y crearlo entre cuatro fue difícil.
¿Por qué La Manzana en el Gusano?
Fue de casualidad, fue una lluvia de ideas, porque no sabíamos qué nombre poner. En realidad entramos a jugar al dadaísmo, como diciendo, bueno, tiremos ideas, digamos “noche”, “día”, y empezamos a jugar así. El dadaísmo es como “manzana” “manzana” “manzana” “gusano”, y dijimos “¡la manzana y el gusano!” y uno dijo “¿por qué no “la manzana en el gusano”?”, como para jugar, esa cosa de la poesía de dar vuelta un poco la oración; y además el logo se parece al dibujo de El Principito. Queríamos que se pareciera.
¿Qué leen? ¿Qué poetas les gustan?
Nurit: César Vallejo. El primero que me gustó cuando era más chica fue Oliverio Girondo. Hoy por hoy, estoy leyendo mucho a Pizarnik, Olga Orozco. Actuales, por ejemplo, Osvaldo Bozzi, Walter Cassara, Diana Bellessi, Carlos Battilana. Internacionales, Marossa di Georgio, Ana Cristina César, Amelia Roseli, Cesare Pavese.
¿Cómo se organizan? Contactan con los poetas?
Nurit: En principio, tenemos contactados a todos los poetas. O sea, todas las personas que leen, ya lo saben. Entre nosotros decidimos quiénes leen cada vez y los llamamos con un mes de anticipación, o dos meses.
¿La gente de la poesía está enterada de esto?
Al principio nos costó la difusión. Nosotros solemos ir a lecturas, y ahí dejamos señaladores del ciclo y papelitos, panfletitos, para que nos conozcan. Y hay gente que nos ha respondido, gente que le llegó nuestro mail y vino a conocernos.
Germán: sí, hay gente que ha pedido leer.
¿Ustedes vienen a leer a Boedo, pero conocen el barrio?
Lisa: La única que lo conozco soy yo porque vivo acá.
Nurit: Nosotros lo conocemos, pero como uno más.
¿Ven alguna movida cultural, algo que esté empezando a surgir?
Lisa: Yo sí. He visto que en los últimos años se hace teatro: está Timbre 4, que lo conoce todo Buenos Aires, pero también está Boedo XXI. Hay muchos lugares, y hay bares muy tradicionales que han hecho un giro en los últimos años, como Margot; ahora también está Pan y Arte. Yo sí veo movida.
Nurit: Después de acá siempre vamos a comer a Pan y Arte o a Margot.
miércoles, 31 de octubre de 2007
Teatro - La Omisión de la Familia Coleman

La Omisión de la familia Coleman
Publicado en el Nº 1, Julio 2006
Publicado en el Nº 1, Julio 2006
Una obra acerca de la desintegración de una familia. Un mundo signado por la presencia femenina. Conflictos que nunca van a solucionarse.
Estos podrían ser los rasgos más llamativos del trabajo de Claudio Tolcachir. Una obra que cuenta con excelentes actuaciones y en la que se percibe la presencia inconfundible, para quien lo conoce de otras puestas, del director. Ambos aspectos se evidencian en el aprovechamiento de las situaciones, el buen manejo de los ritmos y del humor. Muchas veces nos encontramos con chistes muy conocidos pero traídos de vuelta al presente de la mano de notables actuaciones. Por ejemplo, aquella en la que Ellen Wolf nos ofrece un relato de diferentes noches de bodas, evocando los objetos con sus palabras y gestos y haciendo que el espectador pierda las nociones de realidad y ficción, por ser tan natural y convincente su actuación.
Otro trabajo memorable es el de Lautaro Perotti, quien, en su papel de loco, nunca cae en la tentación de juzgar a su personaje o de reírse a costa de él. Y su seriedad provoca el humor y luego la tristeza y la compasión del espectador.
Aunque en un primer momento todo parece indicar que la puesta será costumbrista, enseguida notamos que estamos en presencia de una obra grotesca, una mezcla de comedia y tragedia. Algunas situaciones están construidas de manera tal que provocan la risa del espectador, cuando en realidad se trata de escenas muy dramáticas. Ya desde el principio el público se ve a sí mismo riéndose de algo que resulta ser terrible y nada cómico.
El final de la obra y la atmósfera general de la misma son bastante desoladores, y esto, junto con el determinismo patente en la figura de la mujer, nos lleva a pensar en la tragedia. Sin embargo, no presenciamos muertes masivas ni situaciones de las que los personajes no logren evadirse. Y allí reside la omisión a la que refiere el título, por la cual a veces es más fácil callarse y seguir con la propia vida, sin pensar en los problemas ajenos, vivir en un mundo paralelo, o alejado de los orígenes, simplificando así la realidad cotidiana.
lunes, 17 de septiembre de 2007
De dónde viene el nombre
Sea._ Vivo en la calle de Quatre Vente, en una casa en la que uno de nuestros hombres más ilustres, uno de los más destacados genios de nuestro tiempo, un fenómeno de la ciencia, Desplein, el mejor cirujano que se conoce, sufrió su primer martirio debatiéndose contra las primeras dificultades de la vida y de la gloria en París. Este recuerdo me proporciona todas las noches la dosis de valor que necesito por las mañanas. Estoy en la habitación en la que tantas veces comió, como Rousseau, pan y cerezas, pero sin Thérèse. Venga dentro de una hora, que ya estaré allí.
Honoré de Balzac_Ilusiones Perdidas
Honoré de Balzac_Ilusiones Perdidas
Sobre Homero...

El mundo de Homero Manzi era el de Gardel y el de Yrigoyen (Manzi perteneció a FORJA) pero también el de la figura de Cristo y las vanguardias francesas. La pasión de Manzi iba de Dostoievsky al barrio.
La creación aparece en él, inseparable de su identificación con el barrio y más que ningún otro hizo presente la poesía en las letras del tango. A pesar de ser un poeta popular no recurrió al uso del lunfardo y si restringió el uso de la metáfora fue para no alejarse del hombre común. Su mirada se detuvo en el barrio pobre y en la comprensión de los dramas humanos.
Homero Nicolás Manzione nació en Santiago del Estero, en 1907. Pasó su infancia en Pompeya. Cuando murió, en 1951, su gran compañero autoral, Aníbal Troilo le dedicó "Responso".
El inolvidable autor de "Sur", "Barrio de tango", "Fuimos", "Torrente", entre otros grandes poemas, hizo un aporte fundamental a la música rioplatense. Continúa vivo en sus letras.
La creación aparece en él, inseparable de su identificación con el barrio y más que ningún otro hizo presente la poesía en las letras del tango. A pesar de ser un poeta popular no recurrió al uso del lunfardo y si restringió el uso de la metáfora fue para no alejarse del hombre común. Su mirada se detuvo en el barrio pobre y en la comprensión de los dramas humanos.
Homero Nicolás Manzione nació en Santiago del Estero, en 1907. Pasó su infancia en Pompeya. Cuando murió, en 1951, su gran compañero autoral, Aníbal Troilo le dedicó "Responso".
El inolvidable autor de "Sur", "Barrio de tango", "Fuimos", "Torrente", entre otros grandes poemas, hizo un aporte fundamental a la música rioplatense. Continúa vivo en sus letras.
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