Sea._ Vivo en la calle de Quatre Vente, en una casa en la que uno de nuestros hombres más ilustres, uno de los más destacados genios de nuestro tiempo, un fenómeno de la ciencia, Desplein, el mejor cirujano que se conoce, sufrió su primer martirio debatiéndose contra las primeras dificultades de la vida y de la gloria en París. Este recuerdo me proporciona todas las noches la dosis de valor que necesito por las mañanas. Estoy en la habitación en la que tantas veces comió, como Rousseau, pan y cerezas, pero sin Thérèse. Venga dentro de una hora, que ya estaré allí.
Honoré de Balzac_Ilusiones Perdidas
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