martes, 4 de diciembre de 2007

Chaba - Folklore fusión en el bar Pan y Arte (Noviembre 2007)




¿Hace cuánto empezaron a tocar juntos?
Florencia: Hace un año, recién cumplido la semana pasada.
¿Por qué eligen el folklore?
F: En realidad, una de las que empezó con la idea fue Mariela. Primero, había hablado conmigo, porque yo cantaba, y quiso armar un proyecto de folklore fusión. Los demás se fueron sumando; Nico toca folklore hace un montón.
Mariela: Todos tenemos la raíz del folklore.
¿Y vos por qué te habías enganchado?
M: Necesitaba encontrar un estilo. Tocaba música clásica y necesitaba encontrar mi lugar y me redescubrí en esto, en lo que había escuchado de chica. Me encontré con gente que me acompañó, los chicos, Nicolás toca folklore de toda la vida y nosotros nos fuimos sumando a eso.
¿En qué se diferencian ustedes de un grupo de folklore tradicional?
F: Los arreglos armónicos, de piano, de voces, son muy poco usuales en el folklore tradicional.
¿Los instrumentos son los mismos?
F: Sí, creo que estamos bien: percusión, piano, flauta traversa en un tema que escuchaste hoy, que también es un instrumento tradicional. Pero los arreglos no son muy típicos.
M: Sin perder la forma del folklore buscamos darle otro color, acercarlo más a lo actual, a lo que se escucha, a lo urbano, por decirlo de alguna manera, por darle un título.
F: Hay mucho contrapunto de muchas cosas: de voces, por ejemplo. Marca mucho. También arreglos de bajo y de piano.
¿Tratan de diferenciarse con el tema de la vestimenta?
F: Eso me parece que es más natural de cada uno. Yo me visto así. Yo vengo de otra gama. Soy más rockera, digamos. Más rockera y más tanguera, pero me sumé a esto y me gusta también.
¿Cómo es esto de mezclar el folklore con el tango y el rock?
M: ¿Por qué no el tango? ¿Quién dijo que el tango no es folklore? Esa es mi pregunta.
Lo que pasa es que es algo más ciudadano, un folklore ciudadano; y el otro también, es ciudadano y del interior. Pero, en realidad, estamos hablando de música argentina. En el exterior, en Europa, a nivel internacional, son valoradas las dos cosas de la misma manera.
¿Hay una movida del folklore acá en Buenos Aires?
M: Hay una movida. De a poquito van apareciendo bandas nuevas, peñas que apuntan a esto, a buscar otro color en el folklore. Muy de a poco y muy a pulmón, porque con los grandes tradicionalistas del folklore cuesta.
¿Hace cuánto que empezó esta movida?
F: Fuerte, hace dos años. Ahora empiezan a aparecer bandas que llegan a otro volumen de gente: Raly Barrionuevo, Abel Pintos, Liliana Herrero, que es gente que venía tocando hace muchísimos años, pero más en el under, y que ahora empiezan a surgir, pero porque hay un cambio cultural en un montón de aspectos.
¿En qué sentido lo decís?
M: Por un avance cultural, porque se empezó a consumir de vuelta lo nacional...
Además, generalmente en el país la movida cultural puede ser importante, pero el reconocimiento en muchas cosas es tardío. Si vos te ponés a analizar folklore fusión, es así: Liliana Herrero hace años que canta, toca y todo lo demás; en el under era conocida, y ahora resurge. Y lo mismo con el tango: hace diez años recién dijeron “Uy, Piazzolla”, y ahora todo el mundo hace fusión. Entonces, es una cuestión de gente y de todo lo que va con el tema de la tradición y la fusión. Generalmente, la gente tradicionalista curte como esa onda de “no me toques la tradición”.
Nicolás: Es lo que nos pasó con Cosquín... nosotros igual hacía poco que estábamos y fuimos a probar suerte. Tocamos y sus palabras fueron: “está bueno, pero es raro”.
M: Hermoso, les encantó.
F: Hablamos del tradicionalismo, ahí está, exacto, era gente muuy tradicional, demasiado.
M: En realidad nos dio como un empuje más para seguir con esto.
N: a nosotros nos sirvió mucho.
Mariela: Fue como decir “guau, qué loco esto”, que estos tipo digan está bueno, pero es raro.
¿Todos los espectáculos de Cosquín son así?
F: Todo depende de la sede de los pre en la que te presentes. En Capital tienen esta idea de lo tradicional, no buscan bandas nuevas, no es esa la intención. Pero sabemos de otras sedes que son más abiertas y tienen otras propuestas, y que son las que, al fin y al cabo, en el Cosquín, en el escenario mayor, presentan a sus artistas, porque es así, si uno mira Cosquín, no tiene nada que ver con lo que nos pasó a nosotros.
¿Es difícil hacer folklore en la Capital? Me da la sensación de que siendo del interior es más fácil.
F: Es difícil llegarle a la gente, porque la tiene la idea de que el folklore es ponerse un poncho y salir a tocar. Es muy difícil llegar a pibes chicos, a gente joven, y encima, si tocás para gente mayor te miran con una cara como diciendo “¡horrible!”
¿Alguno es del interior?
M: No, pero tenemos familia.
F: Yo no tengo a nadie. Soy 100 por ciento porteña y estoy orgullosa por eso.
N: Es complicado. Eso también juega un poco, no ser del interior.
M: en el Cosquín había mucha gente que era de Santiago del Estero, Córdoba... y se les prestaba más atención. Hay mucho prejuicio.
F: El tema de la visualización en el folklore... supuestamente tenés que tener alguien que haya vivido o visto. Yo no estoy en contra de eso, me parece que está muy bien, que hay que conocer...
M: sí, pero también, creo que nosotros lo vemos a nuestra manera. La música es un medio de expresión, una manera de comunicar algo. Si yo veo una sierra no la voy a mirar de la misma manera que la ve un jujeño; la veo a mi forma. Y es lo mismo con la música: para mi una Zamba tiene sentido de una forma o de otra, distinta.
Y es tan válido como lo otro...
Sí, claro. Y amo escuchar una zamba bien tradicional y un piano como el de Ariel Ramírez, que es súper tradicional, y sin embargo también puedo escuchar otras cosas.
¿Por qué el nombre del grupo?
M: con Flor estábamos estudiando en el Conservatorio Bach a morir. Es un juego de palabras: Chaba es Bach al revés, agregándole una a. Es muy sencillo, pero todo salió por el tema de que se juega mucho con el contrapunto de voces.
F: Queda lindo porque además suena a folklore.
¿Cuáles son los próximos pasos?
F: Tocamos en El Surco y ahora nos ofrecieron una fecha para tocar en diciembre. Supongo que tendremos otra fecha en el centro, en Bartolomé Mitre y Callao. Y si todo nos sale bien, robarle la casa rodante a mi papá e irnos a tocar afuera, así se va enterando. Esos son los proyectos, y seguir estudiando, creciendo y haciendo música.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Notas: La Manzana en el Gusano - Poesía en El Surco (Octubre 2007))


La Manzana en el Gusano es un grupo de personas avocadas a la producción y lectura de poesía, que organiza encuentros entre escritores, para que puedan compartir su obra con el público. El viernes 14 de septiembre se llevó a cabo uno de estos eventos en el Centro Cultural El Surco, y pudimos conversar con algunos de sus protagonistas:
¿Cómo surgió la idea?
Nurit: Empezó en un taller de escritura poética, que hicimos durante el verano del año anterior, en el Centro Cultural Rojas, con Walter Cassara y Osvaldo Bozzi. Algunos seguimos en contacto y decidimos reunirnos, en principio para hacer un taller para leer nuestros poemas y corregirnos mutuamente, cada 15 días, y después de un año, casi, nos surgió la idea de armar un ciclo de lecturas, porque a nosotros nos gustaba ir a lecturas, pero veíamos que no nos sentíamos bien con las poéticas que se trabajaban en algunos lugares. Íbamos a bares y no conocíamos la movida cultural que había, entonces buscábamos lugares más rezagados, y no teníamos idea. Terminábamos escuchando poesía romántica clásica, con rima...
Lisa: Y nunca sabíamos adónde ir.
Nurit: Como “eres hermosa, eres bella”... Como no sabíamos adónde ir, pensamos en armar un ciclo de lectura en el que nosotros eligiéramos a los poetas, donde mezcláramos estéticas, generaciones, pero también leamos nosotros. Porque también empezó porque queríamos tener un lugar para leer y no lo teníamos, para compartir lo que nosotros escribíamos, y ahí, con algunos contactos que teníamos de algunos conocidos, fuimos llamando a la gente, contándole cómo era el proyecto. Fueron diciendo que sí y empezamos a ver cómo armábamos las mesas.
¿Cómo llegaron a El Surco?
Lisa: Porque yo vivo a cuatro cuadras, estábamos buscando lugar y... vi luz, entré y pregunté.
¿Ustedes escriben? ¿Vos tenés un libro, no?
Nurit: Sí, yo tengo un libro, y Germán tiene uno próximo a editarse. Lisa todavía no quiere publicar, y el otro chico quiere, pero todavía no empezó a hacer la movida de buscar una editorial.
¿Cuándo empezaron con los ciclos?
Empezamos en mayo. En diciembre surgió la idea, y en febrero y marzo fue intensivo, nos reuníamos muchísimo para leer todos los poetas y ver cómo los mezclábamos, o no, y para la difusión, el lugar, el nombre del grupo. También largamos con un poema de difusión, y crearlo entre cuatro fue difícil.
¿Por qué La Manzana en el Gusano?
Fue de casualidad, fue una lluvia de ideas, porque no sabíamos qué nombre poner. En realidad entramos a jugar al dadaísmo, como diciendo, bueno, tiremos ideas, digamos “noche”, “día”, y empezamos a jugar así. El dadaísmo es como “manzana” “manzana” “manzana” “gusano”, y dijimos “¡la manzana y el gusano!” y uno dijo “¿por qué no “la manzana en el gusano”?”, como para jugar, esa cosa de la poesía de dar vuelta un poco la oración; y además el logo se parece al dibujo de El Principito. Queríamos que se pareciera.
¿Qué leen? ¿Qué poetas les gustan?
Nurit: César Vallejo. El primero que me gustó cuando era más chica fue Oliverio Girondo. Hoy por hoy, estoy leyendo mucho a Pizarnik, Olga Orozco. Actuales, por ejemplo, Osvaldo Bozzi, Walter Cassara, Diana Bellessi, Carlos Battilana. Internacionales, Marossa di Georgio, Ana Cristina César, Amelia Roseli, Cesare Pavese.
¿Cómo se organizan? Contactan con los poetas?
Nurit: En principio, tenemos contactados a todos los poetas. O sea, todas las personas que leen, ya lo saben. Entre nosotros decidimos quiénes leen cada vez y los llamamos con un mes de anticipación, o dos meses.
¿La gente de la poesía está enterada de esto?
Al principio nos costó la difusión. Nosotros solemos ir a lecturas, y ahí dejamos señaladores del ciclo y papelitos, panfletitos, para que nos conozcan. Y hay gente que nos ha respondido, gente que le llegó nuestro mail y vino a conocernos.
Germán: sí, hay gente que ha pedido leer.
¿Ustedes vienen a leer a Boedo, pero conocen el barrio?
Lisa: La única que lo conozco soy yo porque vivo acá.
Nurit: Nosotros lo conocemos, pero como uno más.
¿Ven alguna movida cultural, algo que esté empezando a surgir?
Lisa: Yo sí. He visto que en los últimos años se hace teatro: está Timbre 4, que lo conoce todo Buenos Aires, pero también está Boedo XXI. Hay muchos lugares, y hay bares muy tradicionales que han hecho un giro en los últimos años, como Margot; ahora también está Pan y Arte. Yo sí veo movida.
Nurit: Después de acá siempre vamos a comer a Pan y Arte o a Margot.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Teatro - La Omisión de la Familia Coleman


La Omisión de la familia Coleman
Publicado en el Nº 1, Julio 2006

Una obra acerca de la desintegración de una familia. Un mundo signado por la presencia femenina. Conflictos que nunca van a solucionarse.
Estos podrían ser los rasgos más llamativos del trabajo de Claudio Tolcachir. Una obra que cuenta con excelentes actuaciones y en la que se percibe la presencia inconfundible, para quien lo conoce de otras puestas, del director. Ambos aspectos se evidencian en el aprovechamiento de las situaciones, el buen manejo de los ritmos y del humor. Muchas veces nos encontramos con chistes muy conocidos pero traídos de vuelta al presente de la mano de notables actuaciones. Por ejemplo, aquella en la que Ellen Wolf nos ofrece un relato de diferentes noches de bodas, evocando los objetos con sus palabras y gestos y haciendo que el espectador pierda las nociones de realidad y ficción, por ser tan natural y convincente su actuación.
Otro trabajo memorable es el de Lautaro Perotti, quien, en su papel de loco, nunca cae en la tentación de juzgar a su personaje o de reírse a costa de él. Y su seriedad provoca el humor y luego la tristeza y la compasión del espectador.
Aunque en un primer momento todo parece indicar que la puesta será costumbrista, enseguida notamos que estamos en presencia de una obra grotesca, una mezcla de comedia y tragedia. Algunas situaciones están construidas de manera tal que provocan la risa del espectador, cuando en realidad se trata de escenas muy dramáticas. Ya desde el principio el público se ve a sí mismo riéndose de algo que resulta ser terrible y nada cómico.
El final de la obra y la atmósfera general de la misma son bastante desoladores, y esto, junto con el determinismo patente en la figura de la mujer, nos lleva a pensar en la tragedia. Sin embargo, no presenciamos muertes masivas ni situaciones de las que los personajes no logren evadirse. Y allí reside la omisión a la que refiere el título, por la cual a veces es más fácil callarse y seguir con la propia vida, sin pensar en los problemas ajenos, vivir en un mundo paralelo, o alejado de los orígenes, simplificando así la realidad cotidiana.

lunes, 17 de septiembre de 2007

De dónde viene el nombre

Sea._ Vivo en la calle de Quatre Vente, en una casa en la que uno de nuestros hombres más ilustres, uno de los más destacados genios de nuestro tiempo, un fenómeno de la ciencia, Desplein, el mejor cirujano que se conoce, sufrió su primer martirio debatiéndose contra las primeras dificultades de la vida y de la gloria en París. Este recuerdo me proporciona todas las noches la dosis de valor que necesito por las mañanas. Estoy en la habitación en la que tantas veces comió, como Rousseau, pan y cerezas, pero sin Thérèse. Venga dentro de una hora, que ya estaré allí.
Honoré de Balzac_Ilusiones Perdidas

Sobre Homero...


El mundo de Homero Manzi era el de Gardel y el de Yrigoyen (Manzi perteneció a FORJA) pero también el de la figura de Cristo y las vanguardias francesas. La pasión de Manzi iba de Dostoievsky al barrio.
La creación aparece en él, inseparable de su identificación con el barrio y más que ningún otro hizo presente la poesía en las letras del tango. A pesar de ser un poeta popular no recurrió al uso del lunfardo y si restringió el uso de la metáfora fue para no alejarse del hombre común. Su mirada se detuvo en el barrio pobre y en la comprensión de los dramas humanos.
Homero Nicolás Manzione nació en Santiago del Estero, en 1907. Pasó su infancia en Pompeya. Cuando murió, en 1951, su gran compañero autoral, Aníbal Troilo le dedicó "Responso".
El inolvidable autor de "Sur", "Barrio de tango", "Fuimos", "Torrente", entre otros grandes poemas, hizo un aporte fundamental a la música rioplatense. Continúa vivo en sus letras.

Notas de la Revista (Nº 1, julio 2006)


La Peña Pacha Camac


Recorriendo el Museo “Monte de Piedad”, ubicado en Boedo 870, nos encontramos con un episodio que desconocíamos en la vida del barrio: la Peña Pacha Camac. A través de averiguaciones y gente amable que pudo informarnos, descubrimos que la misma funcionó en ese lugar, donde antes existía el Café Biarritz, entre 1932 y 1938.
La Peña constituyó un acontecimiento cultural de gran importancia, ya que convocó cientos de artistas y vecinos que aceptaron unirse a un movimiento que no sólo difundía la literatura, la plástica, el teatro y la música entre otras cosas, sino que también se orientaba hacia la educación.
Todos conocemos la popularidad del barrio de Boedo en cuanto a cuestiones intelectuales y artísticas, especialmente en los comienzos del siglo XX. En esa época surgió, por ejemplo, en la década del ´20, el grupo literario Boedo, sobre el cual nos explayaremos en otra oportunidad, integrado por grandes personajes, como Roberto Arlt y Leonidas Barletta, apegados al compromiso social en sus trabajos, en los que abordaban temáticas actuales y humanas.
El auge de los cafés de Boedo, lugar de reunión de los artistas, junto con la difusión de tangos referidos al barrio, incrementaron la popularidad del lugar.
Es desde este espíritu que surge la Peña Pacha Camac, fundada oficialmente el 30 de julio de 1932, y cuyo promotor principal fue el dramaturgo José González Castillo, quien vivió en Boedo 1060; frente a su domicilio podemos encontrar actualmente una lápida con la siguiente inscripción: “De Boedo a Monmartre hay un paso nada más”.
La Peña se orientó hacia la difusión de las artes, sin exclusiones elitistas, no sólo para dar a conocer las obras de los miembros de su comisión directiva sino, fundamentalmente, para fomentar su ideología, basada en la independencia económica y moral del artista y en la estimulación de la cultura y el progreso en la juventud y en el barrio en general.
El nombre de la Peña responde a estas ideas, ya que Pacha Camac es el “supremo creador”, el animador del mundo en la cultura incaica. Esta elección hace hincapié en la impronta americanista del grupo. El escudo de la Peña consistió también en la Puerta del Sol de Tahuanaco, el templo destruido por las fuerzas del conquistador Pizarro.
Otra nota interesante para resaltar es “La canción cordial”, subtitulada “Himno de los muchachos de Pacha Camac”, que se cantaba todas las semanas durante marchas por la Avenida Boedo. Sus versos resaltan el nacimiento de un nuevo barrio, basado en la cordialidad, la unidad y en llevar “el mismo afán de vida a toda la ciudad”.
Por la Peña desfilaron muestras de artistas plásticos, salones de pintura, escultura y grabados, numerosas obras de teatro, que recorrieron también otros barrios, conferencias, conciertos musicales, cuya entrada era gratuita. También se llevaron adelante cursos de dibujo, piano, teatro y declamación, entre otras muchas actividades. Este movimiento tuvo su auge entre 1933 y 1938.
Debido a la venta del local en el que se alojaba la Peña, en 1938 ésta debe trasladarse a un sótano en Carlos Calvo 3621. Luego de otro desalojo, la Peña pasa a ubicarse en un nuevo sótano en Sánchez de Loria 1536 y, en ese momento, se produce el ingreso del pintor y escultor Francisco Reyes, figura fundamental del período.
Ya corrían otros tiempos y no existía la misma libertad de expresión que en los comienzos. En 1949, cuando el dueño del local en que se ubicaba la Peña decidió hacer modificaciones, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires no autorizó la construcción de una puerta que conectara directamente la calle con el sótano, truncando la continuidad de las reuniones.
Las actividades se prolongaron hasta 1952, con espectáculos ofrecidos en diversos teatros. Pero el último encuentro se realizó en 1957, cuando los antiguos miembros de la comisión se reúnen y realizan dos recitales poéticos frente a autoridades municipales, sin mucho éxito, provocando el final del proyecto.
Los tiempos cambiaron y hoy encontramos un cierto renacer de las artes en el barrio. Creemos que lo que hace grande un espacio es el empeño, la dedicación, la adhesión popular y la difusión. Ya se acabaron las épocas de la Peña Pacha Camac, pero no estaría de más conservar algo del espíritu que la animó, para que no se pierda la mística del barrio de Boedo, tan famoso por sus cafés y sus artistas.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Algunas Notas de la Revista (Nº 4, octubre 2006)

Boedo líquido: Arte en la cortada

La intersección de Muñiz y Las Casas, cuenta, desde hace un año, con una Galería de arte, “Mapa Líquido”, en la que se realizan muestras permanentes de diversas disciplinas. El espacio era, anteriormente, el depósito del restaurante “Pan y Teatro”, ubicado en la esquina contraria, pero con el tiempo surgió la idea de aprovecharlo como un centro dedicado especialmente a lo artístico. Sin embargo, la estética de este ámbito está ligada a lo gastronómico, ya que la idea que se percibe desde que se toma contacto con el lugar, es la de la fusión entre pintura, escultura, fotografía, poesía, y también vino, semillas, panes, mermeladas y demás. Agustín, el encargado de la Galería, contestó nuestras preguntas.
Pan y Cerezas: ¿Cómo se hace la selección de artistas?
Agustín: El criterio no es tanto por una afinidad estética sino que ellos se acercan o nosotros los contactamos a través de otros artistas; se va haciendo una cadena.
PyC: Es muy llamativo lo interdisciplinario de la muestra: plástica, poesía...
A: Se trata de ampliar a todos los campos. De hecho el año pasado se hicieron muestras con música, lectura de poesía, performance.
La muestra que se desarrolla abajo, la principal, cambia una vez por mes. Ahora está la de Daniela Fiorentino, La parte de acá arriba es la trastienda visible, que es un poco una mezcla de varios artistas. Está todo a la venta, desde los vinos, a la poesía y los cuadros, las fotografías.
PyC: ¿La gente ya los conoce?
A: Sí, en el barrio ya hay una movida. Aparte se hizo un evento que se llamó “Arte en Las Casas”, que consistía en sacar el arte, que no esté sólo acá adentro, sino poner mesas afuera y pintar, aprovechando el callejón sin salida que tenemos en Muñiz. Para fin de año se va a volver a programar algo así. Lo mismo, los domingos estamos poniendo mesas afuera para que el que quiera venga y pinte.
PyC: ¿Cómo perciben ustedes la relación de la gente con un espacio de este tipo en pleno barrio de Boedo?
A: Hasta ahora la aceptación es bastante buena. Por ahí los artistas esperaban encontrar una galería más tipo Palermo. Acá lo raro es la mezcla: llegar y ver comida. Algunos se preguntan cuál es el criterio. Y lo que se busca es mezclar la comida con el arte, que no sea sólo la galería sino preservar el nexo con los restaurantes.
PyC: ¿La gente que viene a comer enfrente viene a ver la muestra también?
A: Sí, algunos voluntariamente; a otros hay que ir a buscarlos. Cuando está muy lleno el restaurante, los invito a que vengan a ver la muestra, a tomar un vaso de vino. Te encontrás con gente que no sabía que había una galería y después te dicen que les pareció muy interesante, muy buenas las obras; una aceptación bastante positiva.
PyC: ¿Viene gente especialmente a ver la muestra, más allá del barrio?
A: Sí, pero a esa parte todavía le falta, porque esto es bastante nuevo.
PyC: ¿Qué proyectos tienen para el futuro?
A: Esto funcionó como uno de los espacios físicos dentro de lo que fue Arte BA 2006. Para el futuro estamos armando un proyecto de nexo cultural entre Mendoza y Buenos Aires. La familia de los dueños de este lugar es toda de Mendoza. Hay bastante contacto con artistas de allá. Lo que buscamos es que se amplíe el mapa a otros lugares, que esto no quede sólo en Boedo, un concepto de mapa líquido, que no sea algo fijo, sino que se vayan anexando puntos geográficos distintos. Por ahora estamos con lo de Mendoza, en la convocatoria, empezando a recibir mails o correos de artistas de allá que quieren participar, y para el año que viene estamos planeando la muestra.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Hola a todos los que entren. Después de un año de estar en la calle cada mes, finalmente, creamos un blog, para poder recibir más fácilmente los comentarios de los lectores. Para los que no nos conocen, somos una publicación del barrio de Boedo, que intenta promover la movida cultural que se está formando en la zona. Intentamos cubrir la vida del barrio en todos sus aspectos, rescatando las figuras que creemos que le dan identidad, pasando por el ámbito de la música, las letras y también el deporte, la política y las actividades recreativas.